MÚSICA y VERANO
Inauguro este blog dedicado a la música clásica en general (Obras sinfónicas, óperas, zarzuelas,...) con el fin de explorar este fantástico mundo a través de opiniones, vídeos, fotografías, reseñas y muchas cosas más. Muchos dicen que es música selecta y yo opino que es la mayor tontería que existe porque ¿acaso no hay nada más popular que el comienzo de la quinta sinfonía de Beethoven o la donna e mobile de la ópera Rigoletto de Verdi? En fin...
El primer artículo, tema o capítulo del blog lo he titulado "música y verano". ¿Por qué? Muy sencillo, el día internacional de la música coincide con el solsticio de verano, es decir, con la llegada de la estación (para muchos) más alegre, divertida y deseada del año. Son dos acontecimientos destacables y que tienen cosas en común. El verano es la estación que mucha gente dedica a descansar, relajarse del ajetreo del resto del año, divertirse, pasárselo bien, leer un buen libro, disfrutar del campo, el mar, la montaña o simplemente dedicarse a uno mismo, pues bien, la música clásica además de ser el mejor compañero de viaje para cualquiera de estas actividades, también puede convertirse en banda sonora del verano. No hay que recurrir a las melodías facilonas de Georgie Dann y demás. Existen obras que nos transportan a esta estación aunque estemos en otra. Por ejemplo el concierto número dos de la obra de Antonio Vivaldi: "las cuatro estaciones".
Como diría el gran divulgador de la música "selecta" Fernando Argenta, el cura pelirrojo además de haber sido sacerdote y mujeriego fue uno de los máximos exponentes de la música barroca (con permiso de Bach). Su obra "las cuatro estaciones" es una de las creaciones más representativas del barroco y además es algo prodigioso cómo Vivaldi fue capaz de describir a través de la música (y sobre todo con el violín, pura delicia) lo que significa el verano y los elementos que lo caracterizan
El primer movimiento (allegro non molto) nos describe el intenso calor que se respira en verano acompañado por el sonido de los pájaros hasta que son interrumpidos por la llegada del viento huracanado y los llantos del pastor augurando la tormenta que se aproxima.
El segundo movimiento (adagio - presto - adagio) describe el temor justificado del pastor ante la llegada de los truenos que preconizan la tormenta.
El tercer y último movimiento (presto) describe el revolotear de los insectos voladores que huyen de la tormenta que acaba convirtiéndose en una fuerte tempestad.
Para la inmensa mayoría Karajan es el DIRECTOR de orquesta del siglo XX. Yo no opino lo mismo. Primero porque no se puede decir que uno sea mejor que otro ya que ninguno era infalible (recuerdo una versión que dirigió este director de la quinta sinfonía de Beethoven bastante lenta donde, para mi gusto, alargaba demasiado la cuarta nota). Que fue uno de los mejores no lo niego (igual que Abbado, Toscanini, Mehta, Solti,...) Bueno, pues en honor a la verdad he decir que en este vídeo está soberbio dirigiendo a la orquesta filarmónica de Berlín al igual que la violinista Anne Sophie Mutter:
En el verano son muy frecuentes las tormentas normalmente producidas por las fuertes temperaturas, pero cuando desaparecen y sale el sol lo que a muchos les apetece es darse un apacible baño en el río, acudir al mar o incluso dar un pequeño paseo en barca. Pues esto es lo que le apeteció al rey Jorge I de Inglaterra un día de verano de 1717 cuando mandó construir una barcaza para que unos 50 músicos dirigidos por otro imprescindible del barroco: Georg Friedrich Händel, estrenaran navegando por el río Támesis su obra "música acuática". Fue tal el entusiasmo del rey (y largo el recorrido del paseo) que ordenó interpretarla hasta tres veces seguidas. Hoy, en pleno siglo XXI y con los nuevos medios tecnológicos que tenemos a nuestro alcance, deberíamos hacer la prueba. Navegar en barca o sobre una colchoneta de playa con el sonido de la obra de Händel. Estoy convencido de que también repetiríamos.
A continuación un ejemplo de esta maravilla. La obra está compuesta por tres suites, quizás la más popular es la nº1. En este vídeo la orquesta sinfónica de rtve dirigida por el maestro Antoni Ros Marbá interpreta una selección de la suite nº1 de la música acuática de Händel:
Después de la tormenta de verano que se ha producido por la mañana y del paseo en barca o en colchoneta de playa sobre el mar que hemos disfrutado por la tarde, llega la noche y es el turno de las hadas danzantes. Me estoy refiriendo al sueño de una noche de verano que el gran Félix Mendelssohn compuso en 1826. Su idea fue componer solamente la obertura para la obra de Shakespeare, sin embargo 16 años después se decidió a componer la obra completa. De ella destaca sobre todo la famosa marcha nupcial que suena siempre en las bodas (¿también música selecta?)
Para redondear un día perfecto de verano, pasamos del barroco al romanticismo con la obertura del sueño de una noche de verano interpretada por la orquesta sinfónica de rtve dirigida por el maestro francés de origen ruso, Jean Jacques Kantorow:
Ha llegado el verano. Son tres meses al año sin embargo la música está presente los 365 días porque permanece inmortal que para eso los grandes compositores supieron alcanzar la eternidad.
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